La cata de vinos chilenos

Es bien sabido por todos que el vino chileno es uno de los mejores del mundo. Es una bebid
a de gran calidad, que tiene diferentes variedades de uva a un precio muy razonable, lo que ha propiciado que el vino chileno se convierta en uno de los más degustados y apreciados por los amantes del vino.

Dentro de los tintos encontramos variedades como Cabernet Sauvignon, siendo el más consumido, Carménère, Merlot, Pinot Noir y Syrah que poco a poco van ganando cuotas en el mercado. Entre las variedades destacan el Chardonnay, el Gewürztra1024px-fiesta_de_vendimiaminer, el Sauvignon Blanc, el Semillon y el Viognier.

Para degustar un vino chileno no sólo se utiliza el paladar; la vista y el olor también juegan un papel fundamental a la hora de catarlo. Es fundamental usar una copa transparente y sostenerla por el tallo, para no influir en su temperatura. Existen lugares especiales para realizar catas de vino, con una iluminación correcta, sin olores y a una temperatura óptima para que ningún factor externo influya en el vino.

La cata comienza con lo visual, observando los colores y matices del vino a través de la copa. Luego pasamos a la parte olfativa, acercamos la copa a la nariz para olerla y finalizamos con la fase gustativa en la que daremos un sorbo pequeño, en el que podremos diferenciar las variedades de sabores del vino.

El vino chileno Concha y Toro es de los vinos más vendidos del mundo. Un vino joven, elaborado con diferentes tipos de uvas a un precio muy asequible. Ideal para degustar entre amigos o para acompañar una cena.

Los vinos chilenos cada vez son más demandados, son muchos los premios que han recibido, y Chile suena en el resto del mundo por ser un país vinícola por excelencia. Como es el caso de La Moneda Reserva Malbec (2015) que fue premiado como el mejor tinto económico del mundo.