Los orígenes

La historia de este establecimiento comenzó cuando Don Gaetano emigró desde la región de Abruzzos, allá por 1898, a las tierras de Chile. Llegó ya joven con su familia a Viña del Mar, pero luego se trasladó al Valle de Casablanca, donde descubrió la fecundidad de la nueva tierra que tenía a la mano, y vio que era ideal para que las uvas crecieran. Don Gaetano sabía que debía trabajar duro si qu3145971395_dc03e438be_bería ver los frutos y un futuro prometedor para su familia.

Luego de haber comprado una pequeña finca donde instalarse con su joven esposa, comenzaron juntos a trabajar la tierra. Dos años más tarde lograron tener una cosecha prometedora y poco a poco lograron hacer en el sótano de su vivienda una pequeña bodega y destilería. Ese mismo año comenzaron a abastecer a los restaurantes de la zona y pronto la calidad conquistó y enamoró a los bebedores.

Hoy en día, aún se conservan los elementos que los pioneros antepasados utilizaban para fabricar sus mejores vinos y se pueden ver en la sala que está en exhibición de la bodega actual. Todos los que atienden este establecimiento aman lo que hacen y lo realizan a diario con mucho orgullo y pasión. Y por eso quieren compartirlo con los visitantes. En la actualidad son conocidos en la región, no solo por sus deliciosos vinos; sino también por la degustación de productos que le ofrecen al visitante. Ofrecen la sencillez y calidez de una familia, pero bajo las más estrictas normas de seguridad y servicio.

Un paseo por los viñedos es un deleite, especialmente en la época de cosecha durante los meses de marzo y abril, que es el fin del verano en esa parte del mundo. Es también época y momento de la famosa fiesta de la Vendimia. En resumen la mejor temporada del año, para visitar el Valle de Casablanca.